Corona Kingdom

Nada mejor que una crisis apocalíptica para que una sociedad asevere la ineptitud de sus dirigentes políticos


Por Roberto Carlos Tapia

Llámenme dictador si gustan, pero creo que el Covid-19 pueda que cumpla un objetivo social al mantener al mundo confinado. Controlados en casa, ahora solo sobrevivimos sin poder malgastar frívolamente al extremo, como ya lo veníamos haciendo.

Obra de la madre naturaleza, o castigo divino, o producto de guerras biológicas y económicas entre potencias, o por simple estupidez humana con un peculiar gusto por roedores y quirópteros placentarios, lo cierto es que la cuarentena mundial nos ha obligado a enfocarnos en lo que realmente es importante para la sociedad.

Todos sabemos cuáles son esas prioridades de las que estoy hablando y que ignoramos a diario. Y no por tratarse de egoísmo humano, como aseguran los facilistas con una visión conservadora sobre “la naturaleza humana”, y quienes simplemente ignoran el alcance de la capacidad mental y la evolución que esta ha generado. Sino más bien, porque así funciona el sistema social en el que vivimos, ignorando como despedazamos el planeta porque primero hay que pensar en hacer plata, como si no se pudiese trabajar y cuidar el hogar en el que vivimos al mismo tiempo.

Pero este mismo sistema proclama ahora a voz populi, el funcionamiento inmediato de una sociedad menos vulnerable, más preparada. Entre otras cosas, este “mundo ideal” que se añora, está entre dicho en las constituciones de muchos países, y en acuerdos humanos internacionales.

Es que exigir hospitales de calidad con equipos para prevenir la protección del personal médico y de los pacientes (o sea, cualquiera de nosotros) contra un virus mortal o contra cualquier otra calamidad, no es pedir las cosas regaladas ni pedir nada por encima de “hacer economía”, ni ningún ocho cuarto. De hecho, es lo mínimo que nuestros impuestos pueden pagar. Lo mismo sucede al exigir una educación de calidad garantizada para todos los niños y niñas colombianos,  como sucede en cualquier otro lugar del mundo medianamente decente. En estados Unidos es un delito no enviar a sus hijos a la escuela, pública o privada, y aunque el sistema no es perfecto, los impuestos cumplen con el fin de pagar la educación de su sociedad.

Todo esto sin contar que el hambre parece ser la abundancia de los más pobres durante la crisis mundial. Y con esto a punto de estallar, aún se atreven a jugar al burócrata ‘vivo’.

A quién le importa un inútil tanque de guerra en medio de la crisis mundial. Y para ser honesto, para qué rayos queremos tener guerras de todos modos, ¿para protegernos de quién? ¿De los Aliens? Que será el próximo enemigo. Díganme en dónde pongo la firma, porque yo sí voto para no tener más líderes políticos, y en cambio, votar por leyes de repartición del presupuesto nacional y empleados que las legislen. Desmotiva tener que elegir entre alguno de esos peleles con publicidad empegostada en cada poste de la ciudad. En serio, no los necesitamos más.

Monkeys are seen over a fence near Prang Sam Yod temple, following significant impact on tourism after the outbreak of coronavirus disease 2019 (COVID-19) spread, in Lopburi
Lopburi, Thailand March 17, 2020. Picture taken March 17, 2020. REUTERS/Soe Zeya Tun

Lo dicho. Nada mejor que una crisis apocalíptica para que una sociedad asevere la ineptitud de sus dirigentes políticos. En serio no es juego. Para quienes sobrevivan al nuevo mundo, tendremos que ponernos de acuerdo en muchas cosas antes de regresar a nuestras vidas normales, que sí y no a la vez, echamos tanto de menos. Un punto intermedio entre vivir confinados y vivir en la “normalidad” podría ser el momento de partida para generar esa consciencia en la sociedad sobre las prioridades del planeta. ¿Nos vendría bien tener jornadas de cuarentena cada tanto, entonces? La pregunta del millón.

Si no que lo digan los animalitos merodeando tierna e inocentemente por las ciudades durante la cuarentena mundial, pensando que todo vuelve a la “normalidad” para su especie, luego de siglos confinados por temor al virus-humano. Esa sí que es una plaga.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s